vista aérea del Mar Menor
Es triste que solamente cuando los problemas que hemos causado a lo largo del último siglo, en este caso al Mar Menor, impactan directamente en nuestro bienestar y en nuestra economía salten las alarmas, pero a la vez es una esperanza para solucionar los problemas del Mar Menor incorporando criterios medioambientales y sociales a nuestro proceso de toma de soluciones para preservar el patrimonio natural de nuestro país.
miles de peces y crustáceos muertos aparecen en el Mar Menor
El Mar Menor es la albufera de agua salada más grande de Europa. Está separada del Mar Mediterráneo por La Manga del Mar Menor, una franja de arena de 22 km longitud con una anchura de entre 100 y 1.200 metros.
La población de La Manga ha crecido un 564% entre 1960 y 2017. La población flotante, el turismo y sus edificaciones han aumentado tanto, que uno de los eventos asociados al deterioro del Mar Menor son las escorrentías, pues las redes pluviales de las localidades costeras no están adecuadas para las “danas” y han arrastrado gran número de residuos a la laguna, entre ellos residuos procedentes de la erosión de suelos mineros abandonados.
La actividad marítima de recreo ha llevado a la construcción de un puerto deportivo cada 5km, sus obras exteriores invasoras han interferido en la calidad de las playas y han producido la descompensación sedimentaria por las modificaciones en el oleaje y el trasporte de sedimentos provenientes del norte y el material arrastrado se ve frenado.
La agitación de los fondos debido al uso de las hélices afecta directamente a las especies marinas cuyos hábitats se ven contaminados y alterados.
Las “golas” canales que conectan el Mar Menor con el Mar Mediterráneo, suponen que en la costa rectilínea aparezca un hueco. El transporte de sedimentos tiende a rellenarlo y cerrarlo.
La actividad agrícola es parte de la cultura murciana y uno de sus pilares económicos, sin embargo, las prácticas empleadas en el S.XX han favorecido la entrada de nitratos y fósforo al Mar Menor, que unido a vertidos ganaderos y urbanos, favorecen una eutrofización del sistema, un proceso de contaminación provocado por el enriquecimiento de nutrientes en el ecosistema acuático.
La eutrofización ha desencadenado en la aparición de medusas, en el crecimiento de nuevas especies de algas, en la aparición de fangos y malos olores, en la desoxigenación de la laguna y en el deterioro de parte de la biodiversidad marina.
*** material gráfico de verde y azul
*** datos de Economistas sin fronteras
0 comentarios